Abrís la heladera casi sin pensarlo
Hace unos minutos no tenías hambre, pero de repente sentís que necesitás comer algo.
A veces el impulso aparece en momentos de estrés, cansancio o emociones difíciles, casi antes de que puedas darte cuenta.
Hace unos minutos no tenías hambre, pero de repente sentís que necesitás comer algo.
Estrés, cansancio o un día difícil pueden hacer que la comida se convierta en una pausa rápida.
Pensás “otra vez hice lo mismo” y prometés que mañana vas a controlarte más.
En lugar de seguir peleando con el impulso, quizás necesitás empezar a reconocer qué lo está activando.
El objetivo no es que nunca más tengas ganas de comer algo. Es empezar a reconocer qué está pasando, qué necesitás en ese momento y sumar recursos para responder con mayor conciencia.
Empezá a identificar esos momentos en los que aparecen ganas intensas de comer y observá qué estaba pasando justo antes.
Aprendé a reconocer las señales que pueden ayudarte a distinguir una necesidad física de comer de un impulso ligado a una emoción.
Estrés, aburrimiento, ansiedad, cansancio o determinadas situaciones pueden repetirse. Aprendé a reconocer cuáles aparecen con más frecuencia en vos.
Incorporá herramientas que te ayuden a frenar el automático por unos minutos y preguntarte qué necesitás realmente antes de decidir.
Empezá a registrar situaciones, pensamientos y emociones para comprender mejor qué patrones se repiten alrededor de la comida.
Empezá a alejarte del ciclo de restricción, impulso y culpa para construir una relación más consciente y flexible con tu alimentación.
Cuando empezás a observar qué sucede antes del impulso, la comida deja de ser el único foco. Empezás a comprender las emociones, pensamientos y situaciones que pueden estar influyendo en ese momento.
Empezás a reconocer emociones, pensamientos o situaciones que antes podían sentirse simplemente como “falta de control”. Observar el contexto puede ayudarte a comprender por qué determinados momentos activan más ganas de comer.
Cuando entendés que detrás de una conducta puede existir un patrón, aparece la posibilidad de reemplazar el juicio automático por observación y aprendizaje. La idea no es buscar perfección, sino comprenderte mejor.
Una pausa, un registro, cambiar de ambiente o preguntarte qué necesitás realmente son pequeñas herramientas que pueden ayudarte a responder con mayor conciencia.
Dos recursos complementarios para ayudarte a llevar lo aprendido a situaciones reales de tu día a día.
Una recopilación práctica de opciones para esos momentos en los que querés comer algo entre comidas y necesitás ideas simples.
Un espacio personal para registrar los momentos en los que aparece el impulso de comer, qué estabas sintiendo y qué ocurrió antes.
Una guía principal y dos recursos complementarios para ayudarte a reconocer tus patrones, observar qué ocurre en esos momentos y llevar lo aprendido a tu día a día.
Empezá con el ebook para comprender qué puede haber detrás de esos momentos en los que aparece el impulso de comer. Después, usá los dos bonos como apoyo práctico para registrar, reflexionar y sumar nuevas opciones a tu rutina.
Accedé al ebook completo y llevate también los dos recursos complementarios para acompañarte en el proceso.
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La relación con la comida puede sentirse diferente en cada etapa de la vida. Empezar a observar qué ocurre detrás de ciertos impulsos puede ser un primer paso.
Si todavía tenés alguna duda sobre el ebook, los bonos, el acceso o la forma de pago, acá encontrás las respuestas más importantes antes de decidir.
Si llegaste hasta acá, probablemente ya sabés
lo agotador que puede sentirse repetir una y otra vez
el mismo ciclo con la comida.
Este material fue creado para ayudarte a
observar esos momentos con más herramientas,
conciencia y menos juicio.